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Vibe coding responsable Guía para publicar materiales educativos creados con vibe coding

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Citar la autoría de lo que se toma de otras personas

El material ajeno dentro de un material propio

Un material creado con inteligencia artificial (IA) rara vez es enteramente nuevo. Suele incorporar imágenes, iconos, sonidos, tipografías, textos o bibliotecas de programación que tienen sus propios autores. La IA los añade con naturalidad cuando se le pide un resultado, y no siempre avisa de dónde proceden ni de las condiciones con que pueden utilizarse.

El reconocimiento de la autoría es una cuestión de respeto hacia el trabajo de otras personas, y también un derecho. En España, la Ley de Propiedad Intelectual incluye entre los derechos morales del autor, en su artículo 14, el de exigir que se reconozca su condición de autor de la obra. Las licencias libres mantienen esa condición. La licencia Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual, que se abrevia CC BY-SA, permite por ejemplo copiar y adaptar la obra siempre que se dé crédito de manera adecuada, se enlace la licencia y se indique si se han hecho cambios.

Los datos de una atribución

Creative Commons recomienda en sus prácticas recomendadas de atribución que cada elemento ajeno vaya acompañado de cuatro datos:

  • El título de la obra, si lo tiene.
  • La autoría, con el nombre o el nombre de usuario de su autor.
  • La procedencia, con el enlace al lugar de donde se ha tomado.
  • La licencia, con su nombre y el enlace a su texto.

Cuando el elemento se ha modificado, conviene indicarlo. Una atribución completa tendría esta forma: «Título de la imagen, de Nombre de su autor, tomada de Wikimedia Commons, con licencia CC BY-SA 4.0», con los enlaces a la imagen original y a la licencia.

El lugar de la atribución

La atribución debe ir dentro del propio material, y no en la página que lo enlaza ni en un mensaje aparte. Un material educativo se descarga, se incrusta en otra página o se sube a la plataforma de un centro, y si la atribución no viaja con él, se pierde en el primer paso. Lo mínimo es una sección de créditos al pie o en una pantalla propia, con los cuatro datos de cada elemento. Esta guía lo hace en su página de créditos y licencias, que recoge los iconos y la tipografía que utiliza, con sus autores y sus licencias.

Lo que la IA añade por su cuenta

Conviene preguntar a la IA qué elementos ajenos ha incorporado y con qué licencia, ya que no siempre lo indica. Es lo que pide el punto 6 de la evaluación VCER. Hay tres casos que merecen atención:

  • Las imágenes enlazadas desde otra web. La IA puede colocar una imagen mediante su dirección en otro sitio, sin que conste su licencia. Conviene sustituirla por una con licencia conocida y guardarla dentro del material.
  • Las imágenes generadas por IA. No tienen un autor al que acreditar, pero conviene indicar que son generadas y con qué herramienta, como pide la recomendación 8.
  • Las bibliotecas de programación. Cada una tiene su licencia, y algunas condicionan la del conjunto. Las licencias con copyleft, como la GPL (General Public License, licencia pública general), exigen que el programa que las incorpora se distribuya con la misma licencia. Otras, como la MIT, que toma su nombre del Instituto Tecnológico de Massachusetts, piden conservar el aviso de autoría.

Cuando un elemento no permite la reutilización, o no es posible averiguar su licencia, lo prudente es sustituirlo. La IA puede proponer alternativas con licencia libre, y conviene comprobar en la fuente original que la licencia es la que dice.